I N T E R V I E W S

Tuesday, 9 March 2010

SIENDO TRINO MORA: RADIOGRAFÍA DE UN MITO







de José Roversi

La venezolana de hoy es una de las sociedades mas conservadoras que conozco. Muchos pensarán que me he vuelto loco. Pero cabe preguntarnos ¿Cuál fue el último escritor que publicó un libro no convencional, rompedor, creador de culto? ¿Cuál fue el último cineasta en crear una obra que llene las salas de cine, como hizo Clemente de la Cerda en la década del setenta, y ponga a la gente a debatirla en las calles? ¿Cuáles son los músicos haciendo una “música” genuina, aguda, hiriente, incómoda, que quede como testimonio vital de una época?

La síntesis de este espíritu ultra conservador, preñado de contradicciones, la encontramos en que, cuando se habla de cambio, (que en Venezuela ha tenido un saldo dramático los últimos once años) pocos parecen aceptar que el cambio haya, siquiera, ocurrido: unos insisten en que “las cosas no son lo que parecen, aquí los cambios no son tan radicales, no va a pasar nada” (es decir, que no hay cambio) y los otros insisten, a su vez, en que tampoco la cosa es tan seria: “Esto es pura bulla, ¿Cuál revolución? Aquí no va a cambiar nada”. (es decir, que no hay cambio).

Estas interrogantes, idealmente, deben ser formuladas y resueltas por los hombres y mujeres que viven en el país y no por los que lo hacemos en este extenso y peculiar país virtual que es “la otra Venezuela”; esa que se está construyendo, caótica e intuitivamente y de forma eminentemente no asociativa, fuera de nuestras fronteras geográficas.

He conversado y compartido ideas y opiniones con personas de diversos países y disciplinas del conocimiento. Esto lo he hecho a través de los medios mas disímiles: desde los más “Mainstream”, como la TV o la radio, hasta los mas “Guerrilla”, como los asociados normalmente al 2.0. Pero una tarea se ha ido quedado pendiente, y no de forma inadvertida sino dolorosamente consciente: la de sentarme, en un cara a cara, con mis propios compatriotas, los venezolanos, y así tratar de comprendernos y comprenderme. Pero no es fácil.

Uno de los principales problemas para este cometido es que con demasiada frecuencia tendemos a evitar, no las temáticas, porque de ellas hablamos libremente, sino la autocrítica: ese ejercicio tan marxista y cristiano al mismo tiempo. Cuando dos venezolanos nos sentamos a hablar de temas medianamente trascendentes, a tratar de comprender a Venezuela, sucede como en la divertida imagen sugerida por Jerry Seinfeld: “Es como dos magos tratando de engañarse el uno al otro”. Nos conocemos demasiado bien.

Pero he querido empezar, y hacerlo, además, con un entrevistado cuya personalidad me ha cautivado durante años; un hombre cuya enorme popularidad se ha visto contrastada por la polémica y la crítica despiadada; un hombre cuyo gran talento, personalidad carismática y contracultural le han valido un lugar que, en nuestro país, poquísimas personalidades ocupan: el de leyenda de la cultura popular venezolana.

Quiero agradecer a Trino Mora el gesto generoso de esta entrevista; la entretenida e interesantísima conversación, el trato familiar y amigo y una calidez que no puede dejar de recordarme todo lo bueno, decente y puramente venezolano que aún habita en nosotros. Eso no debemos perderlo nunca.

El proceso de realización de esta entrevista se produjo entre los meses de Febrero y Marzo de 2010. En el ínterin, ocurrió la irreparable pérdida de la madre de Trino Mora. En vista de ello, pensé posponer, por unos meses, nuestra conversación. Una semana después de la desaparición física de su madre, recibí un correo de Trino en el que me indicba fecha y hora para nuestra entrevista: no la había olvidado. Entendí entonces que el duro contestatario y políticamente incorrecto Trino Mora es, ante todo, un hombre formal.

En 1964 Trino Mora, un joven caraqueño de dieciocho años, regresa de estudiar en los Estados Unidos y se encuentra con una Venezuela que da sus primeros pasos en democracia. Rómulo Betancourt está a punto de entregar la presidencia de la república a su compañero de partido, Raúl Leoni. La izquierda venezolana ha tomado el camino de las montañas y la lucha armada se encuentra en su momento mas álgido. La TV se desarrolla a increíble velocidad y Renny Ottolina es su mayor referente. La venezolana es, aún, una sociedad eminentemente conservadora.






¿Cuáles son las circunstancias de tu viaje de estudios a los Estados Unidos?

Irme a estudiar a los Estados Unidos fue un asunto de rebeldía. Yo empecé a ver películas de Marlon Brando y James Dean. Mi primer disco de Elvis Presley me lo regalaron cuando tenía 13 años y eso cambió mi vida. Entonces no podía salir a la calle, porque me metía en problemas. Era otro país: tu te ponías cualquier cosa “rara” y eras esto o eras lo otro. Mi mamá me mandó entonces a una academia militar en los Estados Unidos. Hice tres semestres de Junior College en Fort Lauderdale y me vine a Venezuela. Desde que llegué al aeropuerto empezó la cosa. “¡Marico, marico, marico!”. “No pana”, me dije, “Aquí tengo que hacer algo por el país, esto no puede ser”. Y así fue.

Háblanos de los primeros tiempos de tu carrera ¿Cómo empezó todo?

Me inicié tocando en las calles. Mi experiencia nace de allí. Cuando llegué de los Estados Unidos no me querían aceptar: estuve tocando por las calles como año y medio. Era la época de las patotas en Caracas. Yo digo que los primeros videoclips que se hicieron en Venezuela, en blanco y negro, me los hizo la Digepol (actual DISIP) a mi. Al final de cada presentación callejera aparecía el grupo “The Police” como invitado: tu sabes, la policía…

Empecé con el grupo “Los Duendes”, en la calle. Nos protegían los patoteros. Mi historia es muy diferente a la de los demás cantantes. Cuando yo llego aquí todo el mundo estaba empatado con alguien para avanzar en su carrera. La sociedad venezolana es supuestamente liberal. Yo me mantuve en mi actitud.

¿Dónde tocaban?

Empezamos tocando en el callejón Berrizbéitia, en El Paraíso. De allí salíamos a recorrer la zona. Yo iba en Jeep y me rodeaban los patoteros con sus motos para protegerme. Yo era el protegido. Era la voz cantante de la rebeldía contra una sociedad de cómplices. La gente se asomaba por las ventanas para vernos. Había mucho miedo: miedo a traspasar la línea del subdesarrollo. Algunos nos apoyaban, otros no. Pasábamos frente a la Iglesia de la Coromoto y por La Fuente. Luego seguíamos hacia el este: Santa Mónica, Los Palos Grandes, y siempre con la policía atrás, grabándolo todo. También hacíamos la Concha Acústica del Parque La Paz. Al final regresábamos siempre al callejón.

¿Cómo llevaban el equipo? ¿De dónde sacaban la energía para conectar los amplificadores?

El equipo lo llevábamos en un camión. Yo me montaba en el camión y allí la gente me acompañaba. En las casas de familia nos prestaban la electricidad: de ahí sacábamos la corriente para los amplificadores. Yo empecé a cantar duro porque mi voz estaba conectada a la primera guitarra. ¿Te imaginas? Debo haber cantado durísimo para que la gente me escuchara.

¿Y ya había problemas con la policía?

Cuando la policía me metía en una jaula y me quería llevar, la gente rodeaba la jaula y me tenían que soltar, o la tumbaban. Era una época convulsionada. Estaba el tema de las protestas estudiantiles y a la policía cualquier cosa que le sonara a "Yanqui", que fuera en inglés, le parecía peligroso, transculturizante. Veían las motos, nuestra ropa, las chamas en minifalda. Nosotros hacíamos Kárate, pesas. Éramos totalmente diferentes a la gente que se vestía de “Caqui”: la palabra que con que se nos describía era “raros”.






¿Cómo pasas del circuito local al circuito nacional?

Richard Herd tenía un programa llamado “El Club del Clan”. Yo pensé que tenía que hacer conocer lo que hacíamos; la policía no podía seguir persiguiéndonos y que la gente no supiera que era lo que estaba pasando. Empecé a cantar allí y me quedé dos años. Entonces me fui al Show de Renny.

¿Cómo era Renny?

Renny era un tipo prepotente, déspota, perfeccionista y muy profesional. Tenía un gran ego y alrededor de él siempre había cualquier cantidad de “Jalabolas”. Era un tipo fuera de serie, que se preparaba muy bien. A Renny le cambió la vida cuando se le murió un hijo con problemas que tenía. Y luego cuando el accidente de Rhonna, que cayó en una piscina sin agua. Cambió de actitud, se volvió mas humano. Es en esa época que se mete a candidato a la presidencia. Como profesional aquí no ha habido un hombre de la calidad de Renny.

¿De donde provenía tu material?

Yo grababa lo que estaba de moda en los Estados Unidos en español. Por eso es que las pegué todas. Llegó “Happy Heart”, de Andy Williams y ahí mismo la grababa y la pegaba. Eso fue durante los primeros cuatro años de mi carrera. Después empecé a escribir mi material, como “Sé Tu mismo” o “Libera Tu Mente”.

En 1967 Trino Mora inicia una exitosa carrera en solitario. En dos años publica cuatro álbumes: El Sol No Brillará Nunca Más (1967) Trino Mora (1968) La Voz Juvenil de Venezuela (1969) y Trino Mora a Color (1969). Se convierte en la voz joven de Venezuela. A partir de 1970 Trino empezará a grabar material propio y a asumir posturas críticas sobre la problemática venezolana.







Eres uno de los representantes mas destacados de la década de los sesenta en Venezuela. Una década mítica, trascendental; preñada de ideología, de cambio social ¿Cómo fueron aquellos años?

Aquí siempre ha habido comunistas; tu sabes, según ellos. De esos que, en lo que se graduaban, tomaban Champaña y Whisky. Luego se aliaban a los partidos y entonces ya no estaban contra el sistema y la agarraban con uno. Era una manera de disimular los complejos y los resentimientos, supongo. Siempre ha sido igual desde que yo recuerdo. En aquella época todo el mundo estaba confundido con el tema político, la lucha armada, etc. Que si los revolucionarios, que si los yo no se qué. Había un grupo en Sabana Grande al que llamaban “Los Sobacos Ilustrados” ¿Sabes por qué? Porque andaban siempre caminando por ahí con un libro bajo el brazo pero nunca lo leían. Todos se volvieron alcohólicos y se aliaron al gobierno. Cambiaban las ideas por una botella de Whisky.

¿Qué tipo de jóvenes eran ustedes, los que marcaban las tendencias de la moda, de la música?

Un grupito de nosotros en Venezuela quería alcanzar al mundo, ponerse al día con todo: a nivel mental, de moda y musical. Es el grupo de personas que estuvimos involucrados en La Experiencia Psicotomimética (1968), el primer show que se hizo en Venezuela combinando luces y música, intentando dar un mensaje, producir una experiencia diferente.

Mis compañeros de esa época no han seguido escribiendo, componiendo, grabando. Viven de las rentas de aquella época. El único que ha seguido en activo, escribiendo y grabando década tras década, he sido yo.

La década del sesenta es, además, la década en que se popularizan las substancias psicotrópicas: la marihuana, el LSD, etc. Tu te movías en un mundo de vanguardia y fue en ese mundo, precisamente, que el fenómeno despegó ¿Cuál fue tu posición frente al boom de las drogas?

Yo escribí “Sé Tu Mismo” por eso, justamente. Mis amigos decían que yo no estaba en nada porque no me fumaba marihuana ni me metía cocaína ni LSD. Te miraban como a un bicho raro. Escribí también una canción llamada “Medio Ambiente” que habla sobre eso. Por eso te digo que mis canciones hablan de la historia contemporánea de Venezuela, de lo que ha pasado desde que tengo uso de razón. Yo he narrado todo eso y he dicho la verdad, y eso es lo que no me perdonan: acuérdate que la música es un poder…

Algunos de los amigos que me ayudaron a “caerme a coñazos” con la policía en la calle, en los primeros tiempos, después se metieron en el tema de la droga. Entonces tuve que escribir la canción “Se Tu Mismo”· Ahora estoy haciendo una campaña, yendo a los colegios, a la primaria, dando charlas, hablando a los niños sobre las drogas.








A principios de la década del setenta Trino Mora, ya estrella consagrada de la música, inicia un camino de autoconocimiento y reflexión que le lleva a explorar diversas tendencias del pensamiento. Se le ha señalado como uno de los pioneros de la cultura de Nueva Era en Venezuela. Este proceso tuvo una influencia decisiva en su trabajo.

¿Cómo llegaste a la Metafísica? ¿Qué impacto ha tenido en tu vida?

Yo empecé a hacer metafísica junto con mi mamá y Connie Méndez en los setenta. Entonces empecé a desarrollar cosas que tenía dormidas; cosas que tenía allí pero que no sabía que tenía. Eso me ha ayudado mucho. Yo no creo en las religiones: yo creo en Jesucristo. Dime algo. ¿Qué líder religioso conoces tu que esté “pelando bola” ahora mismo? Todos tienen aviones; todos están de maravillas. El Papa tiene una ciudad para él. El único líder que “peló bola” de verdad fue Jesucristo. Entonces yo creo en Jesucristo.

La metafísica me ayudó a encontrarme a mi mismo, a mi “Yo” personal. El encontrarme conmigo mismo, con ese “Yo” personal, ha sido como hablar con Dios directamente, sin ninguna operadora que te comunique. Tu mismo haces tus propias oraciones. Al tiempo empecé a descubrir cosas: la metafísica habla de luces, de colores, de ángeles, de la llama violeta, la llama rosa, la llama verde, la llama azul y una serie de cosas que se usan también en las religiones. Todo está conectado si buscas los puntos de coincidencia y te creas tu propia opinión.

Entonces noté que todo el mundo estaba teniendo sexo: en los ascensores, en las platabandas de los edificios, en el autocine, etc. Y había, también, una cantidad de prejuicios. Era una situación de evolución con involución la que había en el país. Esta involución era aprovechada por los políticos y la gente que quería evolucionar lo tenía difícil. Entonces pensé que había que liberar la mente y dejar que las cosas fluyeran con normalidad. Así escribí “Libera Tu Mente”. También quería apoyar a la mujer, dignificarla. En una parte de la canción dice: “ No creas que has hecho mal, porque el amor es natural”. Había gente a la que no le gustaba escuchar ese tipo de cosas.








¿Cuál fue la reacción ante un tema como Libera Tu Mente?

“Libera tu Mente” era una canción prohibida. No la dejaban cantar a las niñas en los colegios de monjas y a mi no me dejaban entrar a casas de familia. Me veían como un peligro y eso, curiosamente, me hizo mas interesante a los ojos de las muchachas. Tuve muchas novias, las mas bellas de la época.

¿Te adelantaste a tu época?

Hay gente que dice que yo me adelanté a la época. Yo no me adelanté a la época, lo que pasa es que yo me metía en todos lados. En burdeles, por ejemplo, en donde te encontrabas a la mitad del congreso de aquel entonces, adecos y copeyanos, con putas y botellas de Champaña. Iba a los sitios Gay, en los que, fíjate tu, encontré mas comprensión. Iba con mis amigas. Lo único es que tenía que ir al baño de mujeres, porque si iba al baño de hombres se llenaba aquello y no me dejaban orinar.

Yo he hecho metafísica, cursos de OVNIS; estuve con José Luis Valdés, un carajo que tenía campamentos de OVNIS en México. Estuve haciendo medicina cuántica por un tiempo. Formación y aprendizaje para hacer lo que estoy haciendo ahora.

Publiqué un disco llamado “OVNI” en 1999. Es sobre un tipo que agarra un OVNI y sube al cielo para hablar con Dios. Y le hace una serie de preguntas: ¿Nos van a seguir engañando con las religiones? ¿Jesucristo va a venir de nuevo? ¿Esto va a cambiar? Entiende, entonces, que Dios está en las cosas sencillas: la sonrisa de un niño, la belleza de una flor, etc.

¿Cómo has sobrellevado el peso de la fama? ¿Te cambió el hecho de ser popular?

Yo nunca me dejé atrapar por la idea de la fama. Eso te envanece. Eso te destruye. Yo salgo a la calle tranquilo. Disfruto del cariño y el afecto de la gente, que es lo importante. Si voy a las Mercedes y me paro a comerme una arepa a las tres de la mañana me están esperando afuera los muchachitos, los lateros, para que les cante un Rock and Roll. Y se los canto. Yo nunca me envanecí. Es que no tuve ni tiempo ni oportunidad de envanecerme, de creerme divo, ¡no me han dejado!








Trino Mora se convierte en una fuerte voz crítica frente a la realidad venezolana contemporánea. Sus francas y directas opiniones le valen la antipatía de unos y el aplauso de otros. Es uno de los pioneros en la defensa de la producción nacional y de los pocos que continúa en una línea de trabajo y acción consecuente con ella.

Empiezas a grabar temas críticos, reflexivos, sobre la realidad del país. ¿De donde te vino esta preocupación?

Como mis padres eran educadores, yo siempre entendí la música como algo pedagógico y a favor de la gente. No en el estilo de Alí Primera, que denunciaba las políticas de los americanos y se metía en el tema de la lucha política. El pobre Alí, si estuviera vivo, no estaría con este gobierno. Yo tengo dos recuerdos de Alí; de las únicas dos veces que lo vi y que compartí con él. Una vez coincidí con él en una fiesta de un locutor de radio amigo mío. Yo estaba allí con una amiga, Belén Marrero (popular actriz de la TV venezolana). Alí estaba sentado sólo, con los brazos cruzados. Yo me le acerqué y le pregunté que le pasaba: “Aquí está todo el mundo tomando Whisky”, me dijo. Le pregunté que era lo que el bebía y me respondió que ron. “Ya vengo” le dije. Entonces le fui a comprar una botella de ron y nos la bebimos.

La segunda vez fue unos meses antes de morir Alí. Sería en diciembre de 1984 porque el murió en febrero de 1985. Coincidimos en un sitio en Caracas que era el templo del Rock y que se llamaba el “Julius”. Yo estaba con una amiga. ¿Qué haces aquí?” le pregunté. ¡Nos metimos una rumba que tuve que agarrar un taxi y dejar el carro en Sabana Grande! En todos los sitios en los que entramos aquella noche la gente no podía creer que es lo que estaba pasando. Era un tipo excelente, que tenía sus convicciones.








Tu has sido uno de los músicos venezolanos que mas ha pensado a Venezuela desde la circunstancia de su obra. ¿Por qué tenemos un país tan caotizado?

Yo siempre he tenido problemas con el asunto de la sociedad venezolana, que es supuestamente liberal, pero en la que abunda una especie de materialismo marginal. En nuestro país ponen, por ponerte un ejemplo, a un panadero a manejar un submarino porque es amigo de algún personaje poderoso; cosas que no tienen sentido. Aquí pasa de todo, pero nadie fue. Toda mi vida, toda mi experiencia está reflejada en mis canciones y en ellas siempre he tratado el tema del país.

Los venezolanos parecemos ser incapaces de escapar al tema del tremendo debate político que hoy existe. ¿Tú como lo ves?

Los Chavistas dicen que soy escuálido y los escuálidos dicen que soy Chavista. Cuando toco en vivo le digo al público: “miren, los hechos que menciono en estas canciones no son indicios, son verdaderos”. Y me han mandado a bajar de la tarima en los setenta, en los ochenta, en los noventa, etc. Es el mecanismo de defensa que ha encontrado la maquinaria de aquí.

Cuando cayó Pérez Jiménez la gente a la que se le había asignado un apartamento en la urbanización 2 de Diciembre, después 23 de Enero, los alquilaron y se fueron a vivir con esa renta a un rancho. Entonces los políticos descubrieron que los votos estaban en los ranchos. Hacían sus mítines en el Nuevo Circo y traían autobuses de todas partes de Venezuela. Les daban a las personas que traían del interior unas planchas de Zinc y unos bloques para que se quedaran en Caracas. Eso no sólo no ha cambiado, sino que se ha vuelto peor. Ahora han hecho un teleférico en la Charneca, para que la gente se quede allá. La gente no lo ve. Está pelando allí en la montaña y le están diciendo que de allí no la va a sacar nadie. La política ha sido aquí el negocio mas rápido para hacer dinero.

Y has hablado de ello en tus canciones…

Yo escribí una canción que se llama “La Familia Ejemplar”, dedicada a Blanca Ibáñez y a Lusinchi, que se fueron bien lejos.
Escribí también una canción que se llama “Joven”, en la que le digo a los chamos que no se dejen engañar por los políticos que quieren arrancarles el voto. En una canción mía, “Demogracia”, se adelanta todo lo que está ocurriendo ahora. Habla de una democracia graciosa. Otra canción, “Moral y Luces”, que volví a grabar recientemente, habla de los burguesitos comunistas, que se meten a la derecha o se meten a la izquierda, dependiendo, y hacen negocios y venden al país…







Trino ha cumplido cuarenta y cinco años de carrera artística el 18 de enero de 2010. Es uno de los músicos venezolanos en activo con mas tiempo sobre los escenarios. Sus fuertes opiniones y vida sentimental han sido ampliamente publicitados por los medios informativos. Actualmente trabaja en uno de sus proyectos mas ambiciosos.

Investigando para esta entrevista he visto vídeos tuyos tocando con mucha gente, en muchos momentos. ¿Qué recuerdos tienes de esa época tan agitada?

Tuve la oportunidad de cantar con Joan Manuel Serrat, Las Supremes, Blood Sweet and Tears y Donna Summers, entre otros. Con Serrat canté cuando vino en 1971. Tenía aquella canción de “Suegra”. Cantamos en el Hotel Tamanaco. Con las Supremes fue en el Caracas Hilton en 1970. En 1974 canté con Blood Sweat and Tears. Los tipos de vaina se fumaron el Nuevo Circo. Metieron una caja de ginebra en la tarima. Fue una experiencia buenísima. Con Donna Summers canté en el Poliedro y en el Tamanaco.

Has sido, además, uno de los sumos sacerdotes del culto a Elvis en Venezuela…

Cuando se murió Elvis Presley, la primera misa que se le hizo se la mandé a hacer yo. Eso fue dos días después de su muerte, el 18 de agosto de 1977. Se hizo dentro de una iglesia y fue un problemón. La gente empezó a bailar Rock and Roll y el cura era un gringo que se quitó la sotana. Los curas de allí se complicaron todos y me prohibieron que hiciera cualquier otra cosa en la iglesia. Yo les respondí por la prensa, diciéndoles que entonces no casaran gente en Sábado Sensacional que a los tres meses estaba divorciándose.







Tu vida emocional ha hecho portadas. Se te conoce por haber salido con buena parte de las mujeres mas bellas de Venezuela…

Mi vida emocional ha sido el equivalente de una película de acción. Me casé una sola vez, con Mari Solíani. También mantuve una larga relación con Jeannette Rodríguez. Ahora tengo una pareja increíble que me ha nivelado y se ha encargado de muchas cosas. Es una mujer excelente, una persona muy inteligente.

¿En qué estás trabajando ahora mismo Trino?

Estoy trabajando en un disco de fusión. Un disco que para mi es una joya. Lo he trabajado a lo largo de ocho años, sin prisa, sin presión. Hay una canción que se llama “Recordando el Futuro”, que habla de la Biblia, de la religión, de la regresión y la reencarnación. A mi me dio un patatús; me encontré en un hospital y le dije a Jesucristo: “Si me sacas de esta, yo te escribo una canción”. Para hacer la canción que dedico a Cristo visité todos los templos: Católicos, Evangélicos, Testigos de Jehová, Pare de Sufrir, etc. En Pare de Sufrir me pasé dos semanas metido; ¡Lo que pasa es que Dios es grande y me fui para el carajo!. También hay en este disco una canción muy bonita dedicada a la virgen María. Dedico otra canción a una vieja novia, una norteamericana de la que no había sabido nada en treinta años y un día, de repente, me llama y me dice: “Mira, esto es un milagro”. Le escribí una canción y la llamé “The Miracle”. Es un disco con mucho sentido, con mucha profundidad, pero sin dejar el Rock And Roll: hay una canción dedicada a Elvis Presley y una versión de Otis Redding. En fin, un resumen total de lo que he aprendido en todo este tiempo: un disco bien “volado”.

¿Te planteas la posibilidad de escribir un libro?

Me han propuesto escribir un libro y yo respondo que como no, pero que allí contaría la verdad. Lo llamaría “La Vida es un Rock and Roll”. Pero yo no quiero una novela. Yo quiero una narración de las cosas que he vivido. Pero no es fácil. A veces eso no gusta. Mucha gente de este medio escribe memorias incompletas. Por ejemplo, no mencionan su vida privada. Cuentan solo parcialidades. Se presentan como héroes. Yo no quiero aparecer como un héroe, sino como lo que soy: un hombre.













Sunday, 28 February 2010

ALEXEY TARAN: MOVIMIENTO COMPARTIDO




de José Roversi

Una de las cosas que más me ha aportado como ser humano y como profesional ha sido la interacción con personas de distintos países, diversos campos del conocimiento y tendencias disímiles de pensamiento; De alguna manera, el curso mismo impreso por los procesos sociales ha hecho de esta ventaja un requisito histórico no sólo deseable, sino indispensable. El impacto de las nuevas tecnologías en el mundo de la creación es, aún, imposible de valorar. Es simplemente demasiado potente, amplio y de vocación eminentemente permanente. Cada vez más el arte se hace interdisciplinario y lo interdisciplinario se hace arte. El mundo se desliza, suave e inconscientemente, hacia un cambio paradigmático que, por primera vez en siglos, no está asociado a la ideología ni impuesto desde el tope de la pirámide sino desde la base. Los primeros que han sabido capitalizar este cambio para expandir sus horizontes y capacidades han sido los artistas, cuya instintiva comprensión del mundo de lo sensible permite proyectar en el tiempo el cambio de las mentalidades. Hemos conversado con un creador original, de este tiempo de enormes cambios que aún luchamos por descifrar: el estupendo coreógrafo y bailarín cubano Alexey Taran.

¿A qué edad llegaste al mundo de la danza? ¿Cuáles fueron las circunstancias que lo facilitaron u obstaculizaron? ¿La tuya fue una vocación clara?

Llegué al mundo de la danza a los 10 años de edad. La circunstancia que lo facilitó, fue que para ese entonces mi madre, Alla Taran, profesora de violín, dirigía un conjunto de violines que acompañaba una obra clásica. Siempre asistía a este tipo de eventos con mi madre y eso hizo que me enamorara de la carrera del movimiento. Mi vocación fue bastante clara a pesar que era solo un niño.

Te formaste en una institución prestigiosa, histórica, con metodología distintiva y extraordinarios docentes: La Escuela Nacional de Ballet de la Habana (ENB). Entiendo que los procesos de selección que permiten ingresar a los candidatos son sumamente exigentes. ¿Fue difícil conseguir entrar?

Es cierto, son verdaderamente exigentes. Yo y otro chico fuimos los únicos seleccionados. Pero creo que lo mas difícil de esta carrera, son los 8 años de dedicación que debes entregar con responsabilidad y ganas.

¿Cómo era la atmósfera de la ENB cuando estudiabas? ¿Era dura la competencia? ¿Qué te aportó el contacto con maestros legendarios, como Igor Youskevith y Alicia Alonso?

La atmósfera entre los estudiantes era bastante amena y bien respetuosa. No acostumbro competir, para mi no fue una competencia; fue un aprendizaje en el que intenté siempre dar lo mejor de mi. Los maestros me aportaron conocimientos de distintos estilos, una visión amplia del movimiento y del arte escénico.








Tras graduarte, en 1988, te incorporas al Ballet Nacional de Cuba, probablemente el referente mas importante del ballet en el mundo hispano. ¿Cómo fué tu experiencia de esos años? ¿Qué te enseñó?

Luego de ocho años de carrera entrar al ballet con dieciocho años de edad fue un logro; pero muy pronto me di cuenta que el lenguaje propuesto por la compañía se alejaba de mis ideales y manera de expresar. Es por eso que al año y medio decidí indagar en nuevos lenguajes escénicos como la Danza Contemporánea y el Teatro y fue así cuando empecé a trabajar con la Compañía de Danza Contemporánea, Danza Abierta, dirigida por la Cubana Marianela Boán.

En 1992 te residencias en Caracas, Venezuela, donde te dedicas a una diversa variedad de proyectos, incluyendo la enseñanza y la interpretación. ¿Cuáles fueron las circunstancias que te llevaron a Venezuela? ¿Qué te aportó este país como artista?

Decidí quedarme en Venezuela mientras girábamos con la Compañía Danza Abierta dirigida por Marianela Boán. Presentábamos la obra “El Cruce Sobre el Niágara” y “Locomoción”. No recuerdo el nombre del Festival donde nos presentábamos en ese entonces, pero recuerdo que las funciones se llevaban a cabo en el antiguo Teatro 8.
Venezuela fue la casa de creación para los trabajos anteriores al 2007. Fue el lugar donde se engendraron distintas propuestas coreográficas como lo fueron 18 minutos por 2, Tiempos Bolo y Carne en Doce Escenábolos, obras creadas junto a la Compañia Neodanza de Caracas, dirigida por Inés Rojas.

En 1999 organizas un festival de improvisación en Teatro 8 de Caracas. El tema de la improvisación parece ser muy importante en tu propuesta ¿Qué retos y posibilidades plantea la improvisación?

La improvisación plantea infinitas posibilidades. Nosotros la aplicamos a través de un duro proceso de investigación físico y emocional. Es necesario ser parte de la obra en todos los sentidos, sentirte dueño y crédulo de lo que haces.
Un proceso en donde las vísceras se adueñan de la escena y donde el movimiento va creando forma. Trabajamos con textos, imágenes, fotografías y cada uno de los participantes aporta auténticamente parte de su historia, de sus vidas, de sus circunstancias, expresándolo a través de un nuevo lenguaje físico ligado a la emoción.








Has viajado mucho, bailado en diversos lugares, entrado en contacto con varias formas de entender la danza. Los bailarines comparten un lenguaje, una experiencia vital. ¿Qué te ha aportado bailar en distintos países, colaborar con profesionales de trayectorias diferentes a la tuya?

Siempre el intercambio ha sido para mi un honor. El poder presentar el trabajo en otras partes del mundo y expresar nuevas ideas frente a otras culturas da un resultado y feedback muy interesante. La posibilidad de colaborar con profesionales de la misma o distinta trayectoria es algo que siempre me he plantado abiertamente. Me gusta la creación en conjunto donde todos aportan parte de si mismos, logrando en conjunto una obra.

Tienes una larga experiencia docente, que incluye la Compañía de Ballet del Teatro Teresa Carreño de Caracas. También has dictado talleres de improvisación en Europa y América. En tu opinión ¿Qué necesita un buen maestro de danza?

Un buen docente necesita brindar los conocimientos sin mezquindad. Dar el todo por el todo incondicionalmente, dejando parte de uno mismo en los estudiantes. La labor de docente la siento muy gratificante.

En 2005 creas, junto a otros artistas, el Proyecto Espacio de Revoltillo Escénico "Bistourí". Una denominación que sugiere un enfoque preferentemente ecléctico. Háblanos de esta experiencia.

Bisturí nace luego de años de trayectoria. Decidí independizarme y establecer mi propia compañía, integrándola por distintos artistas de diferentes trayectorias que han sido parte de los distintos proyectos. He tenido el placer de trabajar con Músicos (Frank Woow, Enrique Millán, Mio Morales, Andrés Levell, Omar Roque, Miguel Noya) Bailarines (Auraelena Pisani, Arais Batle, Rommel Nieves, Inés Rojas, Carla Forte) Artistas Plásticos (Lino Rojas, Félix Suazo), Cantantes (Anna Rosa Rodríguez, Omar Roque) Escritores (Vicente Forte, Carla Forte), Videastas (Carla Forte, Eduardo García), logrando entre todos una obra multimedia.









En 2007 te trasladas a Miami. Allí vienes trabajando en la Compañía Ere Bistourí y has desarrollado una propuesta cuyo nombre me intriga: BOLO (Mechanical Planet vs. Intro-ghetto Action)

“Bolo” nace en Venezuela. Fue presentada en el 2005 en el Festival de Jóvenes Coreógrafos. Esta obra fue el resultado de nuestra vida diaria como artistas en aquel entonces. La falta de espacio para trabajar, la situación económica y montones de otras circunstancias, nos hacían crear “bolo” con las uñas. (Mechanical Planet vs. Intro-ghetto Action) significó crear un nuevo planeta, bajo un nuevo sistema de vida, nuevas leyes impuestas por nosotros mismos, que al mismo tiempo se enfrentaba con nuestra realidad al dejar las tablas o los ensayos. La necesidad de buscar un sistema en el que nos sintiéramos cómodos y libres para expresar lo que queríamos se hacia indispensable.

“Bolo” resultó siendo una obra de calle que ha sido presentada en distintos festivales al aire libre. La última presentación la llevamos a cabo el año pasado en San Vicenti, Croacia.

Has sido galardonado con un número importante de reconocimientos. Uno, particularmente, reviste mucho prestigio: el Guggenheim Fellowships Award 2007, US & Canada Competition, Creative Arts.

Apliqué al Guggenheim antes de decidir quedarme en USA. Me enteré que había sido seleccionado como uno de los ganadores de esta beca en la Ciudad de New York, mientras nos presentábamos en el Festival “Gorillas Fest”, organizado por un buen amigo y coreógrafo llamado Bill Young y su esposa Colleen Thomas.

Ser parte de los seleccionados del Guggenheim es para mi un sueño cumplido; desde muy joven siempre pensé en aplicar. Gracias a ese premio se me han abierto otras puertas.








¿Qué proyectos estás preparando en estos momentos?

Actualmente tenemos un proyecto llamado Symbol que próximamente viajara a New York.

También soy editor de la película Bloodbath Test, dirigida por los Hermanos Forte. Y actualmente también participo como Productor, Director de Arte y Editor de la Nueva película Historias de la Urbe que será rodada próximamente estará también dirigida por los Hermanos Forte en la Ciudad de Miami.

Muchas gracias Alexey. Ha sido sumamente interesante conocer mas de tu trabajo.

Gracias a ustedes. Reciban un fuerte abrazo.



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Friday, 19 February 2010

NEO-MACHISMO A LA SUECA: EL EXTRAÑO CASO DE LA VIUDA DE STIEG LARSSON

ENTREVISTA AL PERIODISTA NORUEGO JAN MOLVEN MOBERG, CREADOR DE SUPPORTEVA.COM, PLATAFORMA DE APOYO A EVA GABRIELSSON, VIUDA DE STIEG LARSSON

Por José Roversi






El periodista noruego Jan Molven Moberg se encontró un día viendo un documental emitido por la televisión sueca. En él se profundizaba sobre el extraño caso de la viuda de Stieg Larsson, la arquitecto Eva Gabrielsson...

“Es todo una inmensa ironía. Eva acompañó a Stieg Larsson durante treinta y dos años. No sólo fue su compañera sentimental. Fue su compañera de luchas políticas y creativas. Con él vivió el miedo, las amenazas y la persecución de los grupos extremistas de derecha que lo asediaron durante años. Su contribución a la publicación de los libros de Stieg fue tanto intelectual como material: provenían de sus esfuerzos creativos y también de su trabajo como arquitecto”.

Stieg Larsson murió en 2004 a los cincuenta años de edad, sin poder siquiera sospechar el fenómeno cultural y comercial en el que se convertirían sus libros. El escritor y periodista era joven, no pensaba morir, por lo que no había redactado un testamento. Eva Gabrielsson quedó despojada del trabajo propio y del de su compañero; despojada de cualquier derecho económico a unos ingresos calculados en unos diez millones de euros.

“Eva y Stieg nunca se casaron. La propia circunstancia del activismo político de Stieg, las constantes amenazas contra su vida, el estar en la mira de los grupos de extrema derecha de su país, le impusieron no involucrar a Eva más de lo necesario, exponerla mas de lo que ya que estaba”.








Suecia es uno de los países con los mayores índices de desarrollo humano del mundo. La suya es una de las democracias modélicas de nuestra corta y demasiado humana historia. ¿Cómo pudo ocurrir esto en un país así? ¿Es la sueca una sociedad con un sistema jurídico machista en pleno siglo XXI?

“La ley sueca, hasta el momento, ha mantenido la tesis de que al no estar casados o tener hijos y no existir un testamento de por medio, Eva Gabrielsson no tiene derecho absolutamente a nada. Los derechos de la obra de Stieg corresponden a su padre y su hermano”.

Pero la ironía de la que habla Jan Molven Moberg no termina Allí. En realidad no hace sino empezar. Stieg Larsson no tenía ninguna relación con su padre y su hermano. No la tuvo nunca. Fue criado por sus abuelos cerca de Umeå, Provincia de Västerbotten y llevó una vida completamente desvinculada de su familia nuclear. Para él, eran completos extraños.

Eva Gabrielsson se encontró, de la noche a la mañana, con un mundo al revés; viuda, expuesta a los mismos peligros y tensiones de siempre y repentinamente desheredada por una ley que, en teoría, estaba diseñada para protegerla. Procedía, entonces, una acción legal para validar sus derechos y hacer justicia. Pero la justicia, para hacerse, debe pagarse primero. También en Suecia.








“Si quería ir a los tribunales y defender su causa, Eva iba a tener que pagar enormes facturas legales. Lo que tenía por delante era muy complicado, muy difícil”.

El calmado, metódico y medidísimo discurso de Jan Movel Moberg empieza a cobrar intensidad al relatar el obvio peligro que subyace en el caso de esta persona contemporánea, adulta y autosuficiente. Una persona que es una mujer: “Resulta irónico que en un país como Suecia pueda ocurrir esto. Es innegable que hay visos de machismo en este caso. El peligro es grande. Podría ocurrir en cualquier país, a cualquier persona, en cualquier momento. También en Noruega”

No puedo dejar de pensar que el caso de Eva Gabrielsson se trata de mucho mas que Suecia, la ley o la literatura: se trata realmente de la diferencia entre lo simplemente legal y lo moralmente justo. Se trata del juicio humano y de su fragilidad. Se trata de todos nosotros.

“No podía creerlo”- dice Jan Movel Moberg rememorando el inicio de lo que para él ha sido una clara encruicijada en la vida – “Algo debía hacerse. Pensamos que era necesario crear una plataforma de apoyo a Eva. Con la ayuda de otras personas como yo, que no eran activistas sociales ni mucho menos, sino personas con historias diferentes alarmadas por lo que estaba ocurriendo se creó Supporteva.com, un portal con una doble misión: ayudar a recaudar fondos para la defensa de Eva Gabrielsson e informar de la terrible injusticia que se está cometiendo”.








La idea ha prosperado. Cada vez son mas los que se suman a ella. La forma de proponer a los posibles donantes sus contribuciones es original y sencilla: “Si estás molesto, dona 2, 50 € por cada libro o película relacionados al trabajo de Stieg Larsson y Eva Gabrielsson del que hayas disfrutado”.

“La respuesta de la gente ha sido estupenda. En el poco tiempo que tiene Supporteva.com hemos recaudado mas de 12.000 €. Los mensajes de apoyo y solidaridad son innumerables. Gente de el mundo entero a querido hacer llegar su palabra solidaria a Eva”.

Stieg Larsson y Eva Gabrielsson fueron feministas convencidos. No es de extrañar, entonces, que la cada vez mas pública corriente “neo-machista”, esa que disfraza sus verdaderas intenciones (la vuelta a la subordinación de la mujer) sobre interminables y maniqueos ejercicios de argumentación bizantina, hayan lanzado sus dardos contra Eva. La acusan de “ir por el dinero”; de ser una ambiciosa, una materialista.

“Es ridículo”, asegura Jan Molven Moberg: “Conozco a Eva. Hemos conversado y compartido. Es una persona sencilla, sincera. Su lucha no es por el dinero; es por que se haga justicia; es para que esto no le ocurra a nadie mas. Y nosotros estamos para ayudarla a conseguirlo. Nos sentimos muy optimistas”.








Esta historia no hace sino ganar en intensidad. La adaptación cinematográfica de la primera entrega de la trilogía de Stieg Larsson sugiere que el fenómeno (también económico) no hará sino crecer. Se rumora que los estudios que han asumido la producción de la serie Millenium han intentado llegar a un acuerdo con Eva Gabrielsson... Un indicio de que su estatus como legítima heredera de Stieg es innegable, obvio, definitivo.


Hay un dato revelador sobre la esencia machista de nuestras sociedades contemporáneas: el primer libro de la serie Millenium, de Stieg Larsson, se titula originalmente: “Män som hatar kvinnor”. Literalmente: “Los hombres que Odian a las Mujeres”. Fuera de Suecia y en un intento pasteurizador se le ha titulado: “Los Hombres Que no amaban a las mujeres”.

¿Cambiando palabras cambiamos realidades?

Fue un gran placer y una oportunidad interesantísima conversar con Jan Molven Moberg, un hombre que decidió combatir la injusticia allí donde la vio, desde su trinchera y con sus propias herramientas.

Esta entrevista fue conducida telefónicamente la última semana de enero de 2010.


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Monday, 8 February 2010

LA CONVERSAZIONE CON PRIMO LEVY: TIL INTERVISTA DOCUMENTARIA CON LO SCRITTORE FERDINANDO CAMON

TIL INTERVISTA FERDINANDO CAMON 1



El amor por la obra y la figura de Primo Levy vinieron de forma casual. Pasando unas semanas en el sur de Inglaterra me encontré sin nada que leer. Si me veo sin algún libro interesante en la mesa de noche empiezo a sentir una sensación de extravío, de nervios. Una tarde salí a comprar algo, "cualquier cosa, lo primero que encuentre", para resolver el asunto. Afortunadamente lo primero que encontré no fue "cualquier cosa", sino la estupenda biografía que sobre Primo Levy había escrito el periodista británico Ian Thomson, cuyo libro anterior, Bonjour Blanc, había sido un logro notable, aclamado por la crítica.

Pasaron varios años y tuve la oportunidad de leer buena parte de la obra de Levy. Uno de los libros que no había podido encontrar y que me interesaban especialmente era "Conversazione con Primo Levy", un libro pequeño, intenso y profundo, escrito por uno de los creadores literarios italianos mas importantes de nuestro tiempo: el padovano Ferdinando Camon.

TIL INTERVISTA FERDINANDO CAMON 2



Ferdinando Camon ha sido uno de los autores que mas y más profundamente ha penetrado el terrible drama y las ambivalencias morales derivadas de la Segunda Guerra Mundial en Italia. Su inquietud y conocimiento del medio rural de su norte natal le brindaron una perspectiva de excepción sobre el fenómeno. Su célebre novela "El Quinto Estado" es un obra importante, original, indispensable.

Durante los encuentros que condujeron eventualmente a la publicación de "Conversazione con Primo Levy" se originó un debate sensacional, casi maestro, en el que Camon, el católico, hace una fuerte acusación histórica sobre el concepto de culpa católica y el pueblo alemán y Levy, el judío, se encuentra, repentinamente, abogando por la no necesaria culpabilidad de ambas circunstancias.

En la presentación del último libro de Giulio Mozzi en la librería Feltrinelli de Padova, en diciembre pasado, tuve ocasión de conocer a Ferdinando Camon. De ese encuentro surgió la idea de hacer una entrevista en la que se reconstruyera, detalladamente, la sucesión de encuentros que dieron origen al libro "Conversazione con Primo Levy".

Esta entrevista se realizó en Padova, Italia, la primera semana de diciembre de 2009. Quiero agradecer a Ferdinando Camon y a Giulio Mozzi por hacerla posible.

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Sunday, 24 January 2010

QUE CRUDO LO TENEMOS

ENTREVISTA Al PERIODISTA Y DOCUMUENTALISTA ESPAÑOL
PABLO TORRES




Por José Roversi


La historia de esta entrevista se remonta a dos décadas atrás. De niño detestaba los vegetales: No tragaba los calabacines mórbidos, sin contextura; tampoco podía pasar las acelgas y las espinacas destruidas por la acción combustiva del fuego. Rápidamente, y contrariando la sabia opinión de mi madre, concluí que no me gustaban los vegetales. Sin embargo, las frutas si que me gustaban, especialmente los “cambures” (bananas), los tomates, el aguacate y las fresas. Nunca se me ocurrió preguntarme porque me agradaban las frutas frescas y en cambio no los vegetales cocidos.

Muchos años han pasado, muchas experiencias, mucho ensayo y error. En fin, mucha búsqueda. La necesidad de conocerme, de tratar de experimentarme y sentir me fueron llevando, lentamente, al mundo de la alimentación y el ejercicio. Resulta que no tenía ni idea ni de lo uno ni de lo otro. Y tenía 32 años…

En ese proceso de interesarme, de querer saber mas sobre la forma en que nos alimentamos (o dejamos de hacerlo) llegué a un documental original y diferente, dirigido por el periodista español Pablo Torres. A Pablo le había visto presentar, desde los lugares mas remotos del planeta, uno de esos programas de viajes que son cada vez mas populares en las cadenas de España y del mundo. Una ocupación soñada, llena de aventura y color, pensé.

Que Crudo lo Tenemos (2009) es un trabajo tan personal, tan honesto y pleno de energía, tan potente, que sin saber absolutamente nada sobre su autor, tuve la sensación de ya conocerlo.

No se trataba solo de la dieta Crudivegana (vegetarianismo crudo); no se trataba solo de alguien que se embarca en un viaje de autoconocimiento; no se trataba únicamente de un discurso bien hilvanado, fresco, entretenido; ni de una película novedosa, en parajes exóticos y con personajes fuera de lo común; era otra cosa; algo verdaderamente había capturado mi atención: se trataba, realmente, de mi. Y de todos…

Al inicio de Que Crudo lo Tenemos su director, Pablo Torres, advierte: “Este documental no pretende convencer a nadie de nada. El único objetivo es mostrar una experiencia personal que, quizás, pueda serle útil”.

Efectivamente, así es…




Tu documental inicia con la confesión-reflexión de alguien que parece estar en el umbral de una nueva etapa de vida: “Tras seis años en este medio (TV), algo dentro de mí me decía que tenían que haber otros caminos mas saludables para ganarse la vida. Hasta que mi rebeldía acabó con el despido. ¿Una pena no? Pues no, quizás, lo mejor que me podría haber pasado”. ¿Cómo fue ese proceso de concienciación y renovación? ¿Qué factores lo facilitaron y qué factores lo obstaculizaron? ¿Qué se siente saber que se está produciendo un cambio en ti y que este es trascendente, positivo?

Ese proceso de concienciación supongo que empezó desde que nací aunque mi etapa en la televisión me hizo preguntarme muchas cosas en mi vida. ¿Por qué tengo que contar cosas negativas cuando me interesan más las positivas? ¿Por qué estoy trabajando por un sueldo con el que sólo hago pagar letras y no tengo ni un duro a final de mes? ¿Es que realmente no hay otros caminos para vivir de forma más relajada? ¿Estoy produciendo la cantidad de dinero que me están pagando? Así que con estas preguntas rodando mi cabeza se me ocurrió la idea de crear un sindicato televisivo ya que todavía a día de hoy no existe ninguno que defienda a los trabajadores andaluces del sector, por lo menos no tengo noticias de él. Ojalá me equivocara. Con esa propuesta bajo el brazo hablé con el dueño de la empresa y al día siguiente recibí la notificación del despido improcedente. El despido fue un obstáculo que facilitó mi proceso de concienciación. Nunca lo tomé como algo malo, cuando una puerta se cierra cientos de ellas se abren.

Al ser consciente de algunos de los cambios que se producen en mi vida los sentimientos se intensifican, por lo menos en mi experiencia personal. Estoy aprendiendo a sentir de otra manera descubriendo hasta dónde puede llegar mi poder personal para favorecer a la comunidad, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleve por el camino. Dicen que al final todos los caminos llevan a Roma, que es AMOR al revés. Las señales siempre están ahí, sólo es cuestión de interpretarlas.





En Asia, como un viajero sin rumbo fijo en busca de una temática que exploraren en un documental, conoces a Balta Lorenzo: crudívoro, rebelde, carismático y emprendedor. ¿Cómo fue ese encuentro? ¿Qué impacto tuvo sobre ti?

No fue exactamente en Asia donde conocí a Balta. La primera vez que escuché de él fue a través de unos amigos franceses, crudívoros y vecinos de mi tío. Estando en su finca, estos amigos me comentaron que a lo mejor viajaban a Asia con Balta en las mismas fechas en las que yo tenía previsto viajar. En ese entonces estaba buscando temática y fui a la finca de mi tío para asimilar ciertas cosas que estaban pasando en mi vida. La señal fue evidente, me tocaba hacer un documental sobre crudivorsimo o, por lo menos, intentarlo. Ese mismo día me invitaron a una fiesta de crudívoros que se celebraba en La Cascada (Sierra de Ojén, Andalucía), finca en la que vive Balta. No quise perder la oportunidad. Al ver por primera vez a ese hombre de gesto aparentemente serio con su barba y su pelo blanco y en pelotas, comiendo fruta en medio de la naturaleza, desde un punto de vista periodístico entendí que había una historia con contar. Una vez que llegué a Asia nos conectamos ya que él estaba viajando por allí y durante un mes conocimos parte de Tailandia, Malasia e Indonesia. Un viaje muy divertido y enriquecedor. Después estuve otros dos meses más viajando solo y grabando ahí por donde el destino me quisiese llevar. No había un plan previsto.

Sobre el impacto que Balta ha supuesto en mi persona podríamos estar escribiendo folios; a través de su persona y junto a él he vivido experiencias increíbles que han marcado mi vida. Es su ser muy especial y me ha hecho recapacitar sobre muchos asuntos, sobre todo, a nivel alimenticio. Le agradezco la energía que desprende en comunicar su mensaje al mundo.



¿Cuánto tiempo requirió la realización de Que Crudo lo Tenemos? ¿Es un proyecto completamente personal, realizado en su totalidad por ti, o contaste con la ayuda de otros profesionales?

Yo pienso que el documental empezó a fraguarse el mismo día que conocí a Balta. Hubo un proceso de investigación sobre el tema, leí libros, me informé sobre personas que habían practicado esta dieta, planteé preguntas, etc. Luego vino el proceso de grabación, visionado del material y montaje. En total casi dos años. Ha sido un proyecto personal; la financiación ha sido íntegra mía salvo la ayuda económica que mi madre y mi hermano me prestaron terminando el montaje. Christian Loprette fue el editor que me ayudó en la primera fase de la edición. Con este documental he aprendido a grabar y a editar. Me lancé a viajar con la idea de tener una experiencia personal de autoconocimiento, disfrutar lo máximo y, si todo fluye, sacar un documental. El objetivo está cumplido, lo que venga bienvenido sea.

Para la realización del documental estuviste acompañando a Balta Lortenzo en una cantidad de circunstancias diversas. Una de ellas fue el Primer Festival de Alimentación Viva en España, realizado en “La Cascada”, una finca situada en la sierra del municipio malagueño de Ojén. ¿Cómo fue esta experiencia?





Ese festival marcó un antes y un después en mi vida. Fui consciente de mi toma de conciencia. Entendí muchas cosas que llevaba toda mi vida preguntándome y en cuestión de cuatro días manejaba más información que la que había tenido en los 29 años anteriores de mi vida. Gracias a la difusión que se dio en los medios oficiales sobre el festival allí nos juntamos 200 personas para compartir lo que teníamos. Se habló de Permacultura, Tantra, Renacimiento, Reiki…. términos que para mí eran desconocidos en su mayoría. Lo más importante es que pude experimentar estas técnicas y así alivié un dolor con la respiración, hablé de forma telepática en mi sesión de Tantra y otras vivencias que permitieron mi renacimiento, aunque suene un poco a ciencia ficción..





¿En que consiste la dieta Crudivegana? ¿Te resultó sencillo o complicado llevarla? ¿Qué cambios experimentaste a nivel físico?

La dieta Crudivegana consiste en comer alimentos( vegetales) crudos, en su estado más natural, sin pasar por el fuego. Luego dentro del crudivorismo tenemos muchas vías, están los Instintívoros, que comen carne y pescado crudo, también los hay que comen huevos crudos.

Mi experiencia con la dieta cruda es muy buena hasta el día de hoy. Probé una semana viajando en Asia con Balta y procesé muchas cosas. Después del festival también probé un tiempo, perdí kilos pero energéticamente me sentía a otro nivel. Hay que tener en cuenta la energía que el cuerpo invierte en la digestión, la dieta cruda es mucho más liviana que las dietas occidentales. De todos modos no sólo es la alimentación, hay otro gran porcentaje de energía que el cuerpo invierte en la mente y ahí es donde tenemos que ser más listos, en no darle más vueltas al coco. La energía que tenía por aquel entonces no sólo era gracias a la comida cruda, sino por el momento personal de descubrimiento interno que estaba procesando, me sentía como un niño con un juguete nuevo. Me daba cuenta de muchas más cosas que antes y eso lo favorece la dieta. Actualmente soy vegetariano y respeto la opción alimentaria de todo el mundo aunque no estaría mal que cada día consumiéramos menos carne de las agroindustrias. Es un buen comienzo.

En tu película se aprecia que se ha venido creando una especie de pequeña comunidad Crudivegana en España que trasciende, con mucho, el aspecto alimenticio. ¿Qué valores pudiste identificar en este grupo de personas? ¿Qué atmósfera reinó durante el tiempo que duró el Festival de Alimentación Viva?

Aquí en España no existe una comunidad Crudivegana como tal, aunque sí nos hemos podido conectar muchos de los que estamos interesados en una alimentación sana. Al final cada persona tiene su propia forma de ser, nadie es ejemplo de nada y cada uno es un mundo así que resulta difícil hablar de valores a nivel de comunidad. Para mí la atmósfera que reinó durante el festival fue muy linda, se compartieron muchas ideas, conocimientos, sentimientos, besos, abrazos... Ese fin de semana reaprendí a compartir a todos los niveles.





En varios pasajes del documental aparecen personajes que hablan del impacto de la dieta Crudivegana en sus vidas y lo asocian a una necesidad física, pero también a una espiritual, del ser. Parecen hablar desde el alma cuando describen la opción de una vida limpia de carne, de cocciones, de substancias, de estrés y vuelta a llenar con frutas, vegetales, armonía y contacto con la naturaleza. Curiosamente, cada día mas gente que conozco empieza a interesarse por estilos de vida alternativos. ¿Crees que hay una inquietud en las personas de hoy, una necesidad de experimentar la realidad desde una óptica diferente, mas natural, menos mecánica?

La dieta cruda teóricamente te acerca a tu parte espiritual, a la naturaleza, a la vida simple y sencilla, a conectarte más contigo mismo. Ahora mismo ése es el camino que he tomado así que esa teoría la estoy experimentado. Cuando vengan otras que comparta también las vivenciaré. Ésa es la idea, reinventarse uno mismo para bien tantas veces como pueda.

Mi experiencia es una más de las tantas de millones que están sucediendo día a día en el planeta. La gente sabe que algo está pasando: crisis económica, cambio climático, gripe A… No saben qué vendernos los “miedos de comunicación” para que sintamos pánico, dolor; para que nos identifiquemos con aquel que le han dejado, con aquella que sufre; para que nos hagamos muchas masturbaciones mentales y no podamos pensar con claridad. Utilizan una técnica sencilla: desviar la atención de lo que verdaderamente importa, uno mismo. Cada día hay más gente cansada de esa continua deformación y buscan otro tipo de vivencias y experiencias que le hagan crecer interiormente… Para mí la vida es un gigantesco parque de atracciones: hay que probar la infinidad de experiencias que se nos están ofertando y además gratis, que es lo más gracioso de toda esta historia.



¿Qué ha representado este documental en tu vida, como profesional y como persona?

A nivel profesional ha sido la primera vez que he grabado y editado, así que he estado aprendiendo continuamente. Animaría a todos los profesionales del sector que se lancen a realizar algo que realmente quieran contar. Cambiaríamos la visión del mundo en poco tiempo.

A nivel personal, a día de hoy tengo muchos más amigos que antes, he experimentado niveles de conciencia que jamás se me habían ocurrido, he conocido paisajes que me han hecho sentir de forma diferente y he descubierto mi misión en el mundo, por lo menos en este momento.

¿Qué proyectos nos preparas para el futuro? ¿Nos vas a sorprender con algo en el estilo novedoso y fresco de Que Crudo lo Tenemos?

Mi idea es impulsar una televisión consciente por internet. Creo que el tiempo se les está acabando a los “miedos de comunicación”. Somos muchos profesionales del sector que nos estamos lanzando de forma independiente, es hora de dar paso a los medios de información (in=dentro, forma, acción). Es decir, darle forma a la acción desde dentro. No contar algo porque alguien te lo pide sino contarlo tú porque así lo sientes. El sector audiovisual es una herramienta muy positiva para reeducarnos y construir una nueva realidad que nos sorprenderá a todos. Mi único objetivo es darle voz a toda la gente que quiera conocerse más a sí mismo para que de verdad algún día podamos saber realmente quienes somos y vivir en el paraíso terrenal, un mundo sin guerras y lleno de salud y paz mental, que falta nos hace. Por cierto, sigo buscando personal que subvencione este proyecto así que todo aquel que quiera poner su granito de arena ahí dejo mi contacto: pablotb801@hotmail.com.

Salud, paz, amor y alegría.

Muchas gracias hermano

A ustedes. Un abrazo.


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